El presidente de la Cámara Paraguaya de Industriales Lácteos (Capainlac), Erno Bécker, indicó que el 2018 fue bueno, con precios estables y que este año ven con muchas expectativas ante el elevado volumen de stock del que se dispone.

Agregó que eso se debe a que hace tiempo que no se desarrolla el Programa Alimentario Nutricional Integral (PANI) y el programa de vaso de leche cayó en un 50%.

Recordó que las empresas lácteas arrastran desde el 2015 una deuda con la Gobernación Central, aunque aclaró que la actual administración, a cargo de Hugo Javier González, está poniéndose al día de a poco. “Vemos buena predisposición del gobernador, quien hasta el momento pagó un 25% de la deuda total. Temíamos que venza o que suspenda el programa, pero se reanudó el compromiso”, expresó. El saldo pendiente es de más de G. 15.000 millones.

El proceso licitario para la continuidad del programa de merienda escolar se inició la semana pasada, a pocos días del inicio de clases. En ese sentido, Becker señaló que las empresas se esforzarán para que todos los niños, que son más de 200.000, reciban el vaso de leche desde el primer día en todas las instituciones educativas, que son al menos 700. Agregó que este año será la primera vez que se proveerá a los niños del departamento de Alto Paraná. El llamado se realizó en estos días y beneficiará a más de 50.000 pequeños.

En cuanto a las exportaciones, señaló que el envío al extranjero se realiza entre un 7% y 9% del volumen de la producción y los destinos son Brasil y ocasionalmente Haití y Bolivia, principalmente. “Tenemos una producción diaria de 2.300.000 litros diarios como promedio”, especificó.

Por otra parte, Emilio Núñez, de Lactolanda, indicó que uno de los desafíos del sector es mantener a las nuevas generaciones con la tradición de la producción lechera, porque los jóvenes del campo están migrando a las ciudades.