El volumen exportado hasta el noveno mes de 2018 alcanzaban las 18.580 toneladas métricas, mientras que hasta la misma fecha de 2017 sumaban 44.519 toneladas.

En cuanto a mercados, los despachos hacía Países Bajos son un 62% más bajos logrando 4.659 toneladas, por su parte Estados Unidos lleva una baja de un 33% con 10.560 toneladas.

Un reporte del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) indicó que en un año normal las cosechas de palta chilena comenzarían en junio, pero para este 2018 los productores la “retrasaron estratégicamente” hasta julio con el fin de evitar un traslape con la campaña de Perú.

El Comité de Palta Hass de Chile comentó previamente que el clima ha sido un factor determinante en el retraso de las cosechas, ya que los productores cada vez deben esperar más hacia finales de año para que la fruta alcance el 23% de materia seca que se requiere para exportar.

La producción de la variedad Hass, que representa el 88% de la superficie de palta plantada en Chile, se espera que crezca cerca de un 9% llegando a las 245.000 toneladas.

El informe del USDA indicó que, a pesar de este crecimiento anticipado, los productores de Hass enfrentan algunos desafíos debido a que los árboles son muy sensibles a las bajas temperaturas, lo que puede destruir todo un huerto, mientras que otro desafío es la disponibilidad limitada de agua.

Los problemas de disponibilidad de agua han llevado a que la disponibilidad de agua ha llevado a una baja significativa en la superficie plantada en los últimos años, ya que todas las variedades de palta pasaron desde las 36.388 hectáreas en 2011/12 a las 29.166 hectáreas para 2018/19, tal como indican los datos de Odepa citados en el documento.