Es sabido que el cultivo de maíz ha diversificado sus momentos de siembra en la Argentina buscando lograr los mejores resultados de acuerdo a los ambientes y a los planteos productivos. En este contexto, la opción de siembra tardía ha tomado gran protagonismo y por ende el productor ha necesitado cada vez más información para alcanzar mejores rendimientos y un manejo adecuado de malezas y plagas. Tanto en las distintas asociaciones de productores, empresas de semillas, el INTA y otras organizaciones público-privadas, se está trabajando para brindar información que facilite las decisiones del productor agropecuario. De igual manera, desde el área de desarrollo de Sursem, se realizan investigaciones para brindar las mejores recomendaciones de uso de cada híbrido comercial para las diferentes fechas de siembra.


La radiación es un recurso fundamental que se ve afectado al atrasar fecha de siembra, principalmente en zonas de mayor latitud o cuando más se demora la fecha de implantación. La densidad juega un papel importante a la hora de hacer más eficiente el uso de la misma. Por ende, la cantidad de plantas logradas deberá ser menor que en una siembra temprana, para lograr mayor eficiencia en el uso de los recursos e impactar directamente en la fortaleza de la caña. También la temperatura ambiental y del suelo es mayor en épocas tardías, permitiendo un menor uso de semillas a la siembra debido a que el nacimiento es mejor que con las temperaturas frescas de las siembras tempranas. Estas temperaturas no solo favorecen al cultivo, sino también al desarrollo de malezas, principal competidor del maíz, por lo tanto se requiere un control eficiente para alcanzar los máximos rendimientos. Desde ya hace varios años hay disponibilidad en el mercado de tecnologías que permiten no solo hacer un eficiente control pre-emergente, sino también en pos-emergencia y de rescate.


Por otra parte, el cultivo de maíz tardío tiene una mayor presión de insectos y coincide en algunos casos con los picos de población de las plagas. “En lo que respecta a control de insectos, en el mercado existen eventos de resistencia pero cabe mencionar que el monitoreo en estadios tempranos como por ejemplo en V2, luego en V7 y V8 y otro en floración permite tomar decisiones tempranas de aplicación para mejorar el control de orugas y no afectar el número de plantas ni de granos.” Comento el Ing. Héctor Chaves, gerente de desarrollo de Sursem.


En un trabajo realizado por el INTA Oliveros sobre la determinación del momento óptimo de cosecha de los maíces tardíos, el Ing. Facundo Ferraguti, destaca que la demora en la cosecha no solo afecta al rendimiento por un mayor riesgo al quebrado de plantas, sino también perjudica el eficiente control de malezas posterior, y contribuye con un alarmante grado de contaminación de micotoxinas en grano. Esto último impacta directamente en la calidad de los productos y alimentación animal ya que reducen la concentración de aceite (-62.5%), proteínas (-6.7%) y de la energía metabolizable (-4.6%) en granos amohosados. El trabajo también se incluye un interesante análisis económico donde se demuestra que esperar hasta que el grano tenga la humedad optima de cosecha (14.5%) y contemplando las pérdidas de espigas y plantas (coeficiente del 0.98), la rentabilidad se mejora solo un 6% con respecto a cosecha de grano húmedo y secado. Pero si se considera un factor importante como el control eficiente de malezas posterior al maíz tardío, la diferencia del margen bruto entre cosechar “seco” (14.5%) vs “húmedo” (19.5%) cambia a 2.2% cuando los mismos son eficientes, e incluso llega a invertir la relación (-1.46%), favoreciendo la cosecha temprana, cuando es necesario repetir aplicaciones por resistencias de algunas malezas, y por el gran volumen de rastrojo que impide una correcta aplicación inmediata.


Por último, y como parte del éxito del cultivo tardío de maíz, es importante realizar una adecuada elección del híbrido. Es determinante el ciclo del mismo para llegar a madurez fisiológica con las mejores condiciones ambientales y favorecer el secado del grano. Existen híbridos en el mercado con mayor velocidad de secado y una  contextura fenológica de planta, que juegan un rol fundamental para llegar en óptimas condiciones a cosecha.


“La estabilidad y el rendimiento son nuestro primer foco en las áreas de investigación y desarrollo. En 2018 lanzamos 2 nuevos híbridos que se adaptan tanto a siembras de temprana como de tardía. El SRM 6620, posee un excelente potencial de rendimiento, es de madurez intermedia y apunta a planteos de alta tecnología. El SRM 6600 completa la paleta para un mercado de maíces tardíos o después de un cultivo de invierno,  para ambientes de media y capaz de levantar pisos de rendimientos debido a su mayor estabilidad.”. Comento Manuel Colomar, gerente comercial de Sursem Semillas.

Fuente: Prensa SURSEM