A este panorama de escasez hídrica, se le sumo la importante entrada de aire frío de principios de mes y finalmente a mediados de esta semana, varios corredores del norte bonaerense recibieron importantes granizadas. Si bien la situación no es generalizada, el combo de eventos meteorológicos del último mes ha hecho mella sobre el potencial de rendimiento, presentándose en general un panorama mejor para el sudoeste entrerriano y el norte de BA (exceptuando áreas de granizo) que el centro sur de SF y CB, hacia donde se concentran las principales perdidas por estrés hídrico.

Hacia el sur el panorama es distinto, más homogéneo y con menos demanda de precipitaciones. Aunque octubre no se ha mostrado muy generoso sobre el sudeste de BA, la humedad aún presenta un margen suficiente en este período en que los cultivares comienzan a ingresar a la floración. Por otra parte, oportunas lluvias hacia el sudoeste, pusieron freno a un retroceso peligroso de las reservas sobre este sector, aunque se hace evidente que la demanda crecerá a partir de la próxima semana.

El balance hídrico refleja la situación de gran escala se manera satisfactoria, con un apretamiento de las reservas desde el sur de SF hacia la provincia de CB. Justamente esta es la zonas donde los cultivaren no han logrado desarrollar su potencial, dada la continuidad de la precaria situación hídrica, la cual no logró recomponerse en momentos de alta demanda. Entre el jueves y viernes pasado, una buena parte del centro de SF y gran parte de ER, recibieron lluvias que permitieron morigera el progreso del área deficitaria que avanzaba desde la provincia de CB, principalmente para ER, estas precipitaciones han permitido sostener las buenas expectativas de rendimiento. La situación es más mixturada sobre los lotes del centro sur santafesino y se emparejan hacia abajo en territorio cordobés.

Sobre el núcleo triguero del sur de BA se presenta una situación más holgada, aunque le margen hídrico no se puede considerar una garantía en momentos en que el cultivo comenzará su mayor demanda hídrica. Este aumento de la demanda coincide con un período que no es cubierto por lluvias de buen porte, es decir, no debe sorprender que el mes de octubre cierre deficitario en el sudeste de BA. Las reservas tenderán a ser consumidas en lo que resta del mes, esperando que se concrete un cambio en el patrón pluvial en la transición para el mes de noviembre.

El panorama pluvial que viene mostrando el mes de octubre, dista mucho de validar su posición estadística de máximo. La coyuntura atmosférica ha mostrado mucho potencial para el desarrollo de importantes sistemas precipitantes en el norte del país, sin embargo, los mismos no logran imponerse sobre la región pampeana. Entendemos que esta situación, aunque desfavorable, es circunstancial.