Faena

En los primeros 7 meses de 2018, el número de cabezas faenadas ha sido el mayor desde 2010 a la fecha para igual período. Este incremento en la faena, es explicado fundamentalmente por la alta participación de hembras, que han tenido un aumento proporcional mucho mayor al sufrido por los machos.


Según datos del Ministerio de Agroindustria durante los primeros 7 meses del 2018 se faenaron 7.734.619 cabezas, lo que representa un 8,84% más que los 7.106.390 en igual período del 2017. El consumo interno durante este lapso de tiempo aumentó un 3,63% respecto al año pasado. Durante el corriente año fue de 1.485 miles de toneladas, y en igual período de 2017 fue de 1.433 miles de tn,

Según el IPCVA, el incremento en la faena durante 2018 respecto 2017 resultó ser, para las hembras 15,2% y para los machos 4,1%. El porcentaje promedio de hembras en la faena paso de 42,5% en los primeros 7 meses del año 2017, al 44,9% en 2018.

La tasa de extracción total y de hembras en particular, en los primeros 7 meses del año, resulta ser la mayor desde 2010.

El incremento de las exportaciones fue de un 58,89%, respecto de igual período del año anterior. Las mismas representan el 15,2% de la producción total nacional, mientras que durante igual período del año anterior la exportación representaba el 10,5% de la producción.

En valores absolutos hasta julio inclusive se han exportado 266.907 tn (dato provisorio). El máximo volumen exportado de la serie considerada ocurrió durante 2005 con un volumen de 771.427 tn lo que representaba el 24,6% de la producción total. El año 2001 tuvo el inconveniente del cierre de mercados por la aparición de focos de aftosa en el año 2000

Precios

Los precios son en definitiva quienes definen la viabilidad del negocio ganadero. Debido a la situación macro, el consumo no convalida altos valores, y los bajos precios obligan al ganadero a vender más cantidad para afrontar sus obligaciones, generando un crecimiento de la oferta de carne en una situación de un mercado poco demandante. Como consecuencia directa de ello, se alimenta un círculo vicioso que redunda en precios menores.


En los gráficos precedentes los promedios se refieren al año entero, excepto 2018 que corresponde al promedio de los primeros 7 meses del año. Como se puede apreciar en ambos gráficos durante 2018 los precios promedios anuales son los más bajos de la serie considerada. Durante los meses de junio y julio hubo un repunte en el precio del gordo, que no fue acompañado por el precio de la invernada.

Invernada, impacto de la seca en los movimientos y en los precios

El movimiento nacional de terner@s para invernada tiene un comportamiento marcadamente estacional, el pico máximo ocurre generalmente durante los meses de abril y mayo, mientras que el mínimo suele darse en noviembre.

Durante 2018, y como consecuencia de la importantísima seca ocurrida en gran parte del país, el movimiento de terner@s en lo que va del año, ha tenido un comportamiento diferente al de otras zafras. Tal como se muestra en el grafico adjunto, ya durante febrero se aceleró el movimiento de terner@s con destino a invernada, A fines de marzo del 2018 se habían movido casi un 40% más que el promedio de las últimas 5 campañas (2013 a 2017). La diferencia se siguió marcando hasta abril inclusive y recién cae a partir de mayo. De cualquier manera el acumulado a julio de 2018 es un 7,8% superior al de 2017 y un 14,4% superior a igual período de 2016.


A priori se podría inferir que la oferta temprana de terner@s afectaría el precio de la invernada, pero al relacionar el precio de la misma con el precio del novillo, vemos que en líneas generales no se ha apartado demasiado de su comportamiento histórico. A pesar de haber existido cotizaciones menores a las esperadas, los precios reales no han tenido en ningún mes una diferencia inferior al 4% respecto del precio esperado (estimado a partir de ecuaciones de regresión), durante los primeros 5 meses del año, pero a partir de julio y agostoo el comportamiento del precio del ternero respecto del novillo tuvo una variación respecto de su comportamiento histórico.

Durante julio el precio del ternero respecto del novillo estuvo un 10% por debajo de lo esperable y un 8% en agosto.(tomado hasta el 24/8)

El precio del ternero es función del precio del novillo, y el mismo tiene un comportamiento diferente según los diferentes meses del año. El mismo sigue un patrón determinado, y varía según el precio del novillo, del dólar y del mes. Por ejemplo, es posible estimar el precio del ternero para febrero mediante la siguiente ecuación (esta ecuación es sólo válida para febrero);

u$s/kg ternero feb = 0,331 x (u$s/kg novillo promedio)2 + 0,7727 x (u$s/kg novillo promedio) + 0,0859

El precio en u$s/kg novillo promedio de febrero fue de 1,6, al reemplazarlo y hacer el cálculo se obtiene un valor igual a 2,17 u$s/kg, que multiplicado por el valor del dólar de ese momento (20,15 $/u$s), da 43,82 $/kg mientras que el valor real fue de 43,75. Dichas ecuaciones sirven para estudiar si las relaciones entre las categorías se apartan de su comportamiento histórico, y /o para predecir los valores que puedan tomar las diferentes categorías y así poder mejorar las decisiones empresariales. La aplicación de las diferentes ecuaciones de regresión para estimar el precio del ternero permiten construir la curva de “estimación sobre regresión histórica” que figura en el gráfico adjunto.


En el gráfico se puede apreciar cuales han sido los valores del ternero, dos curvas, una de ellas representa el precio que efectivamente tuvo el ternero en cada mes (línea azul), salvo agosto que está considerado el promedio hasta el 24/8. La curva de “estimado mensual” del precio del ternero, es la que surge luego de aplicar las fórmulas que correlacionan los precios de cada mes con el del novillo.

Por Ing. Agr. Andrés G. Halle