A esta nota también la podríamos haber titulado: “una historia exitosa de encuentros”, o “el triunfo de los que piensan en grande”, o “muchos eslabones unidos generan valor en cadena”. Pensando y repensando los contenidos del Congreso Maizar 2010, surgió la idea de generar algo fuerte, algo nuevo, de sencilla y práctica comunicación, pero con perspectiva de futuro. Fue así que se convocó a los equipos de trabajo de Asagir, Argentrigo, ACSoja, a desarrollar junto a Maizar el FODA de las 5 cadenas. Las respuestas fueron inmediatas, el pensamiento abierto y participativo de las entidades que nuclean a los principales cultivos, facilitó la realización de una tarea compleja en apenas 3 semanas.

 

El análisis conocido como FODA, permite evaluar en profundidad la situación de una empresa, institución, cadena y hasta un país entero. Se basa en encontrar los principales puntos fuertes y débiles de una determinada organización, y cruzarla con las oportunidades y amenazas que el ambiente externo le plantean. La cruz con las cuatro letras del FODA, vinculan información estratégica para quienes están dispuestos a crecer, sobre la base de interpretar las externalidades y ser capaces de superarse y superarlas. Cada cadena se sentó muchas horas a cruzar y analizar información, proveniente de cada eslabón. Las cadenas agrupan a diferentes eslabones, que a su vez contienen a muchas empresas y productores; por lo tanto no es una tarea sencilla. La conectividad permitió intercambiar, apalancar y “consensuar” conceptos, aún distanciados geográficamente. Luego se trabajo en la información de las 5 cadenas, y se las sintetizó en una sola. Muchas personas, muchas buenas ideas, y más consensos. Abundantes conclusiones; y un destilado de lo mejor.

 

Investigación, genética de nivel internacional, biotecnología aplicada, nuevas moléculas, procesos, manejo agronómico, campo, y agro-empresas, desarrollando tecnologías sinérgicamente. Cinco cadenas que se potencian con su institucionalidad formal, y los vínculos de “confianza” entre cada eslabón. Las cinco cadenas generaron en el 09/10, entre 92 y 94 Mill. de tons de “energía” y “alimentos”; su competitividad genera valor para el mercado local y el global. Pero allí no termina,  debemos adicionar el importante valor  en términos de ocupación territorial genuina, desarrollo económico financiero del interior, generación de empleo, efecto derrame, distribución del ingreso, y un alto impacto en las comunidades del interior; todo lo cual representa generación de “capital social”. Sin conflictos, sin presiones, sin quitarle cuotas de ingreso a otros sectores o actividades, y aportando a la sociedad en su conjunto, a través de la mayor carga de impuestos directos, indirectos y extraordinarios, de toda la historia del país.

 

Pero las cadenas…, tienen también debilidades: regulaciones discrecionales del mercado, infraestructura poco desarrollada y costosa, poco poder de incidencia en las políticas publico – privadas, financiamiento escaso a tasas competitivas, logística no adecuada, entre otras. Lo bueno es que pese a todo, los eslabones siguen unidos, y las amenazas y debilidades, no las han detenido en términos de competitividad internacional comparada.

 

Los factores que determinan la competitividad de una cadena agroalimentaria, están conformados por los ambientes: social, institucional, ecológico y organizacional. La visión es completa y sistémica, no se pueden pensar las cadenas como pedazos mal articulados…y menos, desarticularlos. Recordemos que: “las cadenas son tan fuertes, como tan fuerte sea el eslabón más débil”; este principio fundamenta el espíritu colaborativo con el que las asociaciones de cadenas fueron creadas, y como se “integraron juntas en una gran cadena”, que tiene como horizonte el crecimiento del país como un todo, “integrado”.

 

(*) El autor es Profesor titular de agronegocios y marketing en UCA, San Andrés, UB y ESEADE. Presidente de Agrositio S.A.